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Ojo con los Obesógenos

Ojo con los Obesógenos

 

Por Reina Delgado Lander 

 

 

Siempre hemos pensado que la fórmula es muy fácil: Si entran menos calorías de las que salen, perdemos peso. ¿Por qué no es tan matemático, si además la oferta de alimentos bajos en calorías, grasas y endulzados artificialmente es cada vez mayor?

 

Existen muchas causas adicionales que contribuyen al sobrepeso y he aquí una más de ellas: los obesógenos. Estas son sustancias que alteran la regulación del balance de energía, alterando los mecanismos homeostáticos para regular el peso.

 

Tenemos hormonas que se encargan de la distribución del tejido graso en el cuerpo, la regulación del apetito y la saciedad, la utilización de la grasa como fuente de energía y el control de los niveles de glucosa en sangre.

 

Hormonas como la tiroxina, cortisol, insulina, leptina, grelina, adiponectina, y varias moléculas proinflamatorias se ven alteradas por estas sustancias que se encuentran de forma abundante en alimentos, aditivos y productos de consumo diario.

 

Aquí varios ejemplos:

 

– Bisfenol A (BPA): tiene gran uso industrial, especialmente en productos plásticos de policarbonato.

-Organotinas: Utilizadas en la fabricación de plásticos y en fungicidas y pesticidas para cultivos, preservativos de madera y sistemas de agua industriales.

– Ácido perfluorooctanoico (PFOA): Se encuentra también en plásticos, es utilizado para ablandar el PVC y también como repelente de superficies y para variados productos de consumo doméstico.

 

¿Cómo evitarlos? Aunque es difícil, estas son algunas recomendaciones:

 

– Prefiera recipientes de vidrio para conservar alimentos y bebidas.

– Intente consumir menos alimentos enlatados y sume alimentos frescos.

– Evite el teflón para cocinar y prefiera recipientes de acero o hierro.

– Trate de minimizar la utilización de lavadoras en seco para sus prendas.

– Compre menos juguetes plásticos y prefiera la madera sin pinturas o certificadas para sus hijos.

– Intente consumir productos orgánicos en lo posible o lavarlos muy bien, aunque los pesticidas no son completamente removibles con el agua y la fricción.

 

Fuente: Dra. Pilar Restrepo /@drapilarrestrepo

 

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