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Mindful eating

MINDFUL EATING: Comer con Conciencia

 

Hoy en día casi todos hemos oído hablar de mindfulness, algunos no sabrán bien qué es y otros muchos lo practicarán habitualmente. Mindfulness es la práctica de la atención plena en el presente, observando lo que acontece sin juzgarlo, aceptándolo tal cual es y sin querer cambiarlo. Hasta aquí puede que nos suene, pero ¿y si esto lo aplicáramos a la forma de comer? Entonces estaríamos ante lo que se llama alimentación consciente o mindful eating.

 

 

¿Qué es mindful eating?

 

Es comer de forma consciente en el presente, sin distracciones, sin juicios y con atención plena a todo lo que percibimos mientras comemos. Es decir, prestando atención a todo lo que percibimos por nuestros sentidos (olfato, vista, gusto…), también a nuestras emociones, pensamientos, sensaciones como el hambre, la saciedad, etc. Y todo esto sin realizar juicios sobre lo que nos va sucediendo durante todo el proceso.

 

 

¿Cómo funciona y cómo ayuda?

 

Es una práctica que se basa en el entrenamiento de la atención y la toma de conciencia. Esta es la razón principal de que sea tan beneficiosa su práctica. La toma de conciencia es el primer paso para realizar un cambio profundo y duradero en nuestra forma de comer.

 

Los beneficios que ha mostrado el mindful eating incluyen la reducción del estrés psicológico, la mejora de la gestión de emociones (especialmente las implicadas en relaciones poco saludables con la comida), el aumento de la atención, la aceptación y la compasión. Además, tiene evidencia contrastada en la mejora del comportamiento alimenticio, ayudando en aspectos como:

 

  • La toma de conciencia de patrones alimentarios poco conscientes.
  • La mejora del autocontrol y la regulación de la ingesta.
  • La recuperación de las señales fisiológicas de hambre y saciedad.
  • La reducción del comer emocional, los atracones, los picoteos, etc.
  • Una regulación del peso corporal.
  • El desarrollo de habilidades para la mejora de los hábitos alimenticios a largo plazo.

 

¿A quiénes está dirigido?

 

A cualquier persona que necesite mejorar su alimentación, ser más consciente de su forma de comer y que esté dispuesta a conocerse un poco más a través de su forma de comer. Además, es una herramienta complementaria muy valiosa para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad, también en la intervención en trastornos de la conducta alimentaria.

 

Creo que la práctica del mindful eating beneficia a cualquier persona, no hay que tener un problema con la comida ni un problema con el peso para realizar esta práctica, puesto que los beneficios van más allá de una mejora en la forma de comer, es un proceso de conocimiento de uno mismo”.

 

 

 

Señales:

Inmaculada López Espejo

Psicóloga General Sanitaria y Terapeuta Gestalt

www.inmaloes.com

Instagram:@inmaloes

 

 

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