CONTENIDO


Plasma Rico en Plaquetas

PLASMA RICO EN PLAQUETAS:

Usar la sangre para embellecer

 

Por Jacinta Santos

 

Tener un cuerpo firme y libre de imperfecciones cutáneas es el sueño de toda mujer, principalmente si ha tenido un sobre peso importante y ya ha logrado bajar al menos el exceso; sin embargo, existen factores que no se pueden controlar, alejando a la mujer de su deseada meta y ocasionando la aparición de flacidez y la temida piel de naranja.

 

Ambos son fenómenos que ocurren en la piel. La primera se debe a la pérdida de firmeza del órgano más grande del cuerpo, debido a la disminución o debilidad de los tejidos de sostén, el colágeno y la elastina, mientras que la celulitis es una afección del tejido celular subcutáneo que se puede presentar en la cara externa de los muslos, cara interna de las rodillas, glúteos y abdomen. Ahí la piel se observa acolchada y con deformaciones en la superficie. 

 

Una vez que se presentan la flacidez o la celulitis, la mayor preocupación es no poder combatirlas o tener que acudir al bisturí o a tratamientos invasivos para eliminarlas. Por suerte, los avances tecnológicos  y descubrimientos de la medicina estética han determinado que una de las soluciones para combatir efectivamente estas incomodidades está en nuestra sangre.  

 

Este procedimiento, que toma componentes de la sangre humana para embellecer la piel, es el Plasma Rico en Plaquetas, método que consiste en el empleo de plasma que al contener un número importante de plaquetas  ofrece una gran ventaja para tratar la flacidez, celulitis y fibrosis extensa.

 

A su vez, aporta una enorme cantidad de factores de crecimiento en la piel para lograr que esta reanude su ciclo de desarrollo normal, modificando el microclima celular alterado y disfuncional de la celulitis. La piel se vuelve tersa, firme y se restituye la formación de colágeno normal.

 

El plasma se obtiene por medio de  la extracción de una pequeña muestra de sangre, similar a la toma para realizar un análisis rutinario de laboratorio. Luego se procesa el plasma, se seleccionan las plaquetas (células sanguíneas responsables de los procesos de cicatrización y reparación celular), de allí se extraen los factores de crecimiento epidérmicos que se infiltran en la piel con pequeños pichazos.

 

En el año de 1960, fue descubierto el primer factor de crecimiento: el Epidermal Growth Factor (EGF), el cual tiene la capacidad de inducir la proliferación celular en cultivos de células de la epidermis. Este fue utilizado en la cicatrización de quemaduras, aplicaciones postpeeling e incorporados a los cosméticos.

Leave Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *